jueves, 8 de abril de 2010

7. Oportunidad

Luis se quedó quieto, cubierto con los dientes, huesos e intestinos de Eliana, quien fuera su quinto intento de novia en cuatro meses. Sentía la culpa suficiente pero aún así no pudo evitar soltar una sonrisa. ¿Cómo es posible que las mujeres con las que se ha relacionado resulten muertas por esa cosa rosada y pegajosa? Afortunadamente esta no tenía hermanos, pensó.

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